LA EVOLUCIÓN DEL PAE


Primera entrega

Por John Oviedo Pérez

En nuestra región es común escuchar señalamientos por la forma operativa del programa de alimentación escolar (PAE). Este documento, tratará de plantear un esquema dinámico que evolucione el programa, a la par de las directrices del gobierno nacional y engranarlo al establecimiento de una verdadera política pública que se sustente en unas estrategias, no solo de cobertura y permanencia educativa, sino también de desarrollo transversal, en principio, con vocación de impacto local.

Tal y como está concebido, en la mayoría de entidades territoriales, el PAE no deja de ser un contrato más. Éste determina, con el sinalagma perfecto surgido de dicho acuerdo, las obligaciones correlativas propias de la tipología, por una parte, suministrar raciones diarias de alimentos por parte del contratista y por la otra, pagar.

La estrategia principal es crear una empresa industrial y comercial del estado o, en su defecto, una unidad administrativa especial con personería jurídica del orden departamental o municipal, según sea su misión institucional, es el fortalecimiento e inversión en los sectores de desarrollo, a saber: educativo, salud, cultura, turístico y deportivo. Ellos, se deben ejecutar transversalmente en sus acciones con la finalidad de hacer uso eficiente de los recursos públicos a través de un marco comercial propio de las reglas del derecho privado.

Este cambio, se funda en que los sectores interactúan en forma transversal, como estrategia para conservar la finalidad inicial del programa en cuanto cobertura y permanencia. Las IETA asumen un doble rol adicional, el de productor y comercializador. Ellas, deberán implementar procesos de cultivos de productos que sean comercializables dentro del esquema nutricional requerido; así, se fortalece el escenario académico, finalidad de las IETAS y el escenario comercial, valor agregado del proceso formativo. El resto de IE asumirán dentro de sus programas procesos de formación en cocina como estrategia metodológica cuyo contenido curricular contenga aprendizaje basado en proyectos que permitan repasar la historia y geografía universal con la preparación de menús tradicionales y autóctonos. Pensamiento lógico y conocimiento científico, que implique el uso del conocimiento en la preparación de recetas que requieran la conversión de diferentes unidades o laboratorios experimentales de innovación; hábitos y estilos de vida saludable y formativo en deporte de alto rendimiento, planificando trabajo en equipo encaminado a formar en la cotidianidad con buenas practicas alimenticias, escenarios que repercutirán en los indicadores de los determinantes sociales de la salud y en los factores asociados con la alimentación, el sobrepeso y obesidad, el colesterol y la glicemia aumentada, que presentan cifras alarmantes requiriendo intervenciones prioritarias de inversión de alto impacto en las finanzas del sector salud. Lo anterior, fortaleciendo directamente el patrimonio gastronómico local.

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