LA CANCIÓN ES LA MISMA


Hay que enseñar a escuchar música

Por Manuel Medrano

 “Y aquellos que fueron vistos bailando, fueron considerados locos por quienes no podían escuchar la música”. Friedrich Nietzsche.

La vida es tan maravillosa que parece un sueño cuando despertamos al encontrarnos con la muerte. Pero lo mejor que nos puede pasar es despertar siempre en vida, para asumir nuestro verdadero rol en el escenario por donde el destino nos permite navegar, en aras de convertirnos cada día en mejores seres humanos, capaces de acariciar la felicidad. Y por supuesto dejar huellas en el lapso recorrido y los lugares que pisamos como un legado a las generaciones de los elegidos que tendrán que sobrevivir a los vientos depredadores.

Infortunadamente los ciegos que por el mundo van no han encontrado al maestro que los guie por la senda del encuentro con los componentes que les ayuden a romper las cadenas que los mantienen atados a la mediocridad. Hay que leer más poesía y escuchar más y mejor música porque tienen, como la oración, un poder sanador y transformador.

“Digamos que una tarde/el ruiseñor cantó/sobre esta piedra/porque al tocarla/el tiempo no nos hiere/no todo es tuyo olvido/algo nos queda y entre las ruinas pienso/que nunca será polvo/quien vio su vuelo o escuchó su canto”. El Ruiseñor, Giovanni Quessep.

La poesía y la música convierten la vida en un espacio sublime, pero el mal gusto de un conglomerado amplio que maneja los medios sonoros, parecen dar al traste con el plan del gran Creador Universal. Si la radio seleccionara mejor la música de su parrilla de programación, el pueblo tuviera mejor gusto. La radio debería hacer un mayor aporte cultural a las comunidades, estimulando el hábito de la exquisitez musical, pero este medio de comunicación no se blindó a tiempo contra los elementos contaminadores y cayó en profunda crisis. Por fortuna, el surgimiento de las emisoras universitarias ha logrado retomar el rumbo de una misión tan importante, pero sumida en el olvido, enseñar a escuchar buena música. Es el caso de Uninorte FM, de la ciudad de Barranquilla, que gracias a la ardua y titánica labor de maestros como el gestor cultural y musicólogo Rafael Bassy Labarrera nos han proporcionado la oportunidad de encontrar una ventana para extasiarse con los programas En Clave de Jazz, Concierto Caribe, y las entrevistas y reportajes a músicos y compositores, y a las grandes personalidades que han ido al Carnaval de las Artes.

Joan Manuel Serrat, el célebre cantautor español, y los cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés con música y poesía han logrado liberar muchas almas.

Las instituciones educativas deberían implementar una cátedra para aprender a escuchar música, eso ayudaría en el proceso de recuperación del deteriorado tejido social, al ser una cátedra inspiradora para los niños y jóvenes impulsándolos a descubrir lo que los medios de comunicación y especialmente la radio musical han invisibilizado. Existiendo un universo amplio saturado de música excelente. La radio en su parrilla de programación repite cotidianamente las mismas canciones. Es absurdo e irrespetuoso con una audiencia sumisa y poco exigente. Históricamente han ignorado a los grandes compositores de la música clásica y la música popular.

Los empresarios de la radio y sus directores están convencidos que hay que sacrificar los contenidos y la calidad sonora, en aras de la competitividad. Están tan ciegos que no se dan cuenta de que están siendo remplazados por YouTube, spotify y Streaming, entre otros portales.

“Hablar de poesía siempre nos hace pensar en amor, sufrimiento y despecho, pero la poesía es mucho más que eso: sus metáforas, alusiones y otras figuras retóricas quieren ser parte de una transformación porque tal vez a través de ella podamos hacer la diferencia, ante la apatía social”. Julieta Sanguino.

Alberto Cortes, Mercedes Sosa y Facundo Cabral utilizaron el canto y la poesía para recrear y despertar de su letargo a mucha gente.

El profesor español José Luis Holgada en su conferencia, La música como medio de desarrollo personal, dice: “La música es, en el mundo de la docencia, uno de los elementos integradores del currículo, pero además, una poderosa herramienta para desarrollar las necesidades más comunes de los alumnos, tales como moderación y aprendizaje, formación personal o relaciones de grupo”.

Hay que enseñar a escuchar música para liberar a muchas almas esclavizadas por las estaciones de radio que tan solo programan las mismas 80 canciones todos los días existiendo un universo inundado de música.

En la lucha que altivo te provoco/no mendigo piedad, amor reclamo/mi pobre corazón te adora loco/ Y tú debes amarme cual te amo.

Yo sabré vencer tu necio orgullo/en el afán de mi ardoroso empeño/Si en mi loca pasión soy solo tuyo/Nada más justo, yo seré tu dueño”Mía o de nadie, José Santos Chocano.

 

 

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1 Comment

  1. La radio se convirtió en una prostituta Val servició del mejor postor,pero no solo en la música,también en el periodismo y en la crítica social, acomodando su discurso a intereses particulares….

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