DICIEMBRE LLEGÓ CON TONY ZÚÑIGA


Por: Manuel Medrano

Diciembre suele llegar siempre con su ventolera para alegrarnos la vida y sembrarnos esperanza y optimismo al despedir el año que termina y celebrar el que está por llegar. La voz del hijo de José Isabel Zúñiga Pozo, el Chino Pozo, y Josefa Zúñiga se toma la radio los fines de año y comenzamos todos al unísono a cantar Diciembre llegó con su ventolera…. diciembre llegó, llegó con su ventolera mujeres… Es Tony Zúñiga, el cantante y compositor toludeño que hizo parte de la orquesta del maestro del saxofón Rufo Garrido, la orquesta de Nucira Machado y Los corraleros de majagual, entre otras.

Tony caminaba desprevenido un primero de diciembre por las playas de su pueblo natal, cuando intempestivamente la brisa le levantó la falda a una agraciada negra que iba vendiendo pescado frito en una porcelana que llevaba en la cabeza. La belleza de sus muslos y el entorno marino surtieron su efecto creador en el inquieto compositor.

Cuando regresó a Cartagena, al llegar a ensayar con la orquesta le cantó los versos de una canción en construcción al maestro Rufo Garrido, quien impresionado con la melodía y el sabor que le puso el Chino Pozo, como lo llamaban sus amigos, le dijo que eso había que grabarlo enseguida para aprovechar la temporada de fin de año. “Pero maestro si no la he terminado”, respondió confundido el artista. Cuando fueron a grabar el maestro Rufo lo hizo repetir dos veces la única estrofa de Brisas de diciembre.

Había empezado la actividad artística a los 17 años en Barranquilla con un tumbao caribe que le permitió codearse con los mejores de esa época como: Crescencio Camacho y Orlando Chávez “El Indio”. Su primer grupo fue, los Hermanos Marimón; Aristides Marimón, el director, fue su guía hasta que se tuvo que ir a pagar el servicio militar obligatorio.

Tony Zúñiga después de cumplir con el deber patrio, ingresa a trabajar en la Orquesta Ecos de los hermanos de la Barrera, grabando los porros Tierrita ingrata y El viejo de cien. Pero la mayoría de su repertorio lo grabó con la orquesta del maestro Rufo Garrido, extraordinario músico nacido en Cartagena en 1896.

El artista toludeño dejó muchas canciones en su voz como, 24 de diciembre, Mi palenquera, Llora negro, No hay derecho y el Bolero Negrura.

El maestro Rufo Garrido y Tony Zúñiga nunca imaginaron que se convertiría en clásicos de la música popular que suena asiduamente los fines de año.

El saxofonista Garrido conformó su propia orquesta 1952 con los mejores músicos de la Costa Caribe, entre ellos Lalo Orozco en el piano, Manuel Villanueva y Sabas Pacheco en las trompetas, Rosendo Martínez tocaba el bombardino, Nicolás de Ávila, Hernando Mendoza y el propio Rufo Garrido en los saxos, Cristóbal García “Calilla” en el bajo y Clodomiro Montes en la percusión. Los cantantes eran Crescencio Camacho, Mariana Burgos, Isidro “El Pibe” Velazco, Eliseo Herrera y Tony Zúñiga.

Al final de su carrera regreso a Tolú, donde falleció a los 68 años un 13 de setiembre de 2004.

En Tolú, personajes como Julio Cancio cuando está jugando dominó con sus amigos, tarareando el Conejo Cotilino, asegura que lo de Tony lo tomó del legendario cantante y actor Tony Aguilar. Pero realmente el primero que lo llamó Tony Zúñiga fue el periodista cartagenero Melanio Porto Ariza porque él conocía a un boxeador peso pesado que había peleado con el campeón del mundo Joe Louis.

Su nombre de pila era, Manuel Esteban Pozo Zúñiga, le apodaban la voz del Demonio… Tony no solo era creatividad, realmente era un show en todos los escenarios.

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