¡AUXILIO, INTERVENGAN POR FAVOR!


Por: Manuel Medrano

Creo que el diablo no existe, pero el hombre lo ha creado, lo ha creado a su imagen y semejanza, es una frase de Fedor Dostoievski, autor de Los Hermanos Karamazov y El Idiota, entre otras. Yo creo que tiene razón, el diablo habita en Colombia dignamente representado en la clase política. La manera desalmada en su forma de actuar los deja en evidencia pero el poder manipulador que poseen no permite a los ciudadanos de a pie percatarse del daño que hacen. Nuestros representantes políticos se apoyan en la mentira para aprovechar cualquier espacio para enriquecerse y engrandecer a sus acólitos, los escándalos no los afectan, por el contrario de cada algarabía salen erguidos y dispuestos a escalar posiciones; todos se creen presidenciables.

El escandalo actual Odebrecht que tiene como protagonistas a dos personajes mefistofélicos, como son el fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez, de quien dijo la periodista Yolanda Ruiz directora de noticias de RCN, que su problema más que legal, es de obligación ética y moral de un abogado, que para la época de las grabaciones ya había tenido varios de los cargos más importantes de este país, y efectivamente fue superintendente bancario en la era de Cesar Gaviria (Presidente), ministro de Justicia en la era Samper, Ministro del Interior cuando Andrés Pastrana, Embajador y superministro de Juan Manuel Santos y asesor principal de uno de los hombres más ricos de Colombia; Luis Carlos Sarmiento Angulo y por esas razones, jamás debió ser incluido en la terna para Fiscal General de la Nación.

Y el otro personaje, que ha sido poco mencionado por los medios es Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien fue el gran amigo del ex presidente Barco y desde entonces ha venido  acrecentando su fortuna en detrimento del tejido social de esta Colombia nuestra. Cuando Misael Pastrana fue presidente se inventó La Unidad de Poder Adquisitivo constante (UPAC) para que lo explotara; y para conseguir su objetivo, creó su primer banco. A él se le debe que la legislación Colombiana esté diseñada para favorecer el sistema financiero. Sarmiento, es propietario de los Bancos AV Villa, Occidente, Bogotá, Popular (Grupo Aval), y de un negocio jugoso que tiene licencia para desangrar a los colombianos, los Fondos Privados de Pensiones; y como si esto fuera poco, es propietario de El Tiempo, CITY Noticias y El Tiempo televisión.

El señor Sarmiento, recibió de Agro Ingreso Seguro en el mandato, del hoy senador, Álvaro Uribe Vélez, 12 mil millones de pesos, dinero que era para apoyar a agricultores y campesinos; nadie hace dinero para mejorar el mundo ni para provecho de la comunidad, por eso lo de bajar los impuestos a los ricos y empresarios para que generen empleo es un cuento chimbo. Caso puntual, el de la Asociación Nacional del Rifle en Estado Unidos que invirtió una suma millonaria para elegir a Donald Trump, con el fin de mantener el control en las decisiones presidenciales y por supuesto no permitir la regulación de las armas en un país donde cada cuarenta y cinco días hay un tiroteo en una Universidad o en un restaurante, y en el que es más fácil comprar un arma en cualquier tienda que conseguir una medicina.

Por su parte, el doctor Gilberto Tobón sostiene que Colombia está diseñado para que se lo roben los políticos y no está equivocado; el país se lo están robando y hace rato.

Siempre se ha hablado de la gran reforma que se necesita para potenciar la nación, pero la  mezquindad de la clase política eclipsa esta posibilidad.

El pueblo no reacciona y parece estar distraído con el futbol y otras afujías sin asumir el rol que le compete en la política para sacar a sombrerazos a los dirigentes mediocres que históricamente han manejado este país.

En el caso de Sucre, existe una falta de creatividad y el imaginario colectivo no avizora una salida, los Montes de María que se volvieron visibles ante la nación por los estragos de la violencia guerrillera y paramilitar, ya volvió a pertenecer al parnaso del olvido y sus campesinos han tenido que bloquear las vías y caminar a pie hacia a la gobernación del departamento de Bolívar para que les arreglen las vías para poder sacar el aguacate, la yuca y todos sus productos. Según la periodista Bayuelo, ya desaparecieron la jauría de enchaquetados que con sus fundaciones se aprovecharon de ese territorio fértil para hablar de proyectos que alimentaron la esperanza de los moradores y todo quedó en falsas expectativas. Hoy solo se observa un pueblo frustrado y olvidado por parte del Estado.

¡Basta, basta! hay que limpiar la podredumbre, este país tiene que ser intervenido, y para ello, se debe acudir a la Comisión Internacional Contra la Impunidad, Organismo adscrito a las Naciones Unidas, como lo hizo Guatemala donde se apoyaron en el doctor Iván Velásquez, quien tuvo que irse de Colombia amenazado cuando fue Juez Auxiliar de la Corte Suprema de Justicia y lideró durante seis años la investigación contra los políticos vinculados a la Parapolítica.

En Colombia no hay un verdadero deseo de limpiar la podredumbre de la corrupción, por eso la clase política degradada apoya incondicionalmente a un Fiscal General de la Nación.

“Quienes mandan deben oír las más duras verdades y después de oídas, deben aprovecharse de ellas para corregir los males que produzcan los errores y equivocaciones”, Simón Bolívar.

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