SOY LA SALSA


Por: Manuel Medrano

“Por él somos una comunidad universalmente reconocida, somos la Cultura Latina al pie de los oídos del mundo, mediante la más viajante y comunicativa expresión humana: la música”. Rafael Quintero.

 Johnny Pacheco tenía tan solo once años cuando le tocó partir de manera precipitada de su natal República Dominicana porque, su padre, Rafael Asarías Pacheco, quien era director de la Orquesta Santa Cecilia, desobedeció una orden del entonces dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, quien exigió que la prestigiosa agrupación tenía que llevar su nombre. “Que se vaya al infierno”, exclamó Rafael. Por supuesto, al contrariar la orden de un dictador, puso a todo el núcleo familiar en peligro de muerte. Llegaron a Nueva York, y Johnny Pacheco empezó a formarse en la escuela del Bronx y en Broonklyn Collages y como músico polifacético aprendió percusión en la academia Juilliard. Cuando Gilberto Valdés le regaló una flauta llegaron los maestros, entre los más destacados el cubano José Fajardo y Richar Egües, de quienes aprendió el dominio total del instrumento encontrando su propio sonido y estilo. Su gran talento lo demostró primero en la agrupación de Eddie Palmieri, y entró pisando fuerte con Pacheco y su charanga en 1960, al grabar su primer disco que incluía Acuyuyé, logrando hacerse visible en varios países de América latina, como Venezuela, Perú, Panamá, Colombia y los latinos de Miami y Nueva York.

El encuentro de Johnny Pacheco con el abogado y empresario Jerry Masucci le permitió desarrollar todo su talento creativo y emprendedor, de allí resultó la creación de la Fania y fue así como Fania Records y Fania All-Stars dieron origen a un movimiento salsero que revolucionó la música latina.

Johnny Pacheco cuando hacía referencia al impacto del acontecer musical a partir de 1964, decía: «nosotros tomamos la música cubana y le pusimos acordes más progresivos, haciéndoles más énfasis al ritmo sin alterar su esencia y la llamamos Salsa”.  Gracias a Johnny Pacheco la Fania convocó a lo más granado de las figuras estelares del momento: Bobby Valentino, bajista, Larry Harlow, Willie Colón y los cantantes Héctor Lavoe e Ismael Miranda y Pete “El Conde” Rodríguez.

Rubén Blades, el abogado que se metió a la Fania por la oficina de correo y terminó como una súper estrella del canto y la composición, sostiene en el documental Soy la salsa, que Pacheco fue una figura fundamental para sentar las bases del fenómeno salsero y destaca su habilidad como productor para ayudar a crear lo que fue, sin duda, el centro de todo lo que tiene que ver con la historia de la música salsa, que fue la Fania, en Nueva York. Sin Pacheco nada hubiera ocurrido. El escritor Humberto Valverde, dice que Pacheco fue un gran visionario. Sin Jerry Masucci y sin Pacheco la música latina no hubiera llegado donde la puso la Fania, como empresa disquera y como banda de grandes maestros, La FANIA ALL STARS.  Fue Johnny Pacheco quien logró la unión de Willie Colón y Héctor Lavoe, Celia Cruz firmó con la Fania cuando aceptaron su petición de ser dirigida por él.

Johnny Pacheco murió a los 85 años el 15 de febrero de 2021, en Nueva York, la ciudad que le sirvió de escenario para catapultarse en el universo de la música vino con la Fania a Colombia y tuvimos la oportunidad de conocerlo por invitación de su disquera en Cali. Deja un gran legado:   El Faisán, Quítate tú, la Dicha mía, El Rey de la puntualidad, Mi gente y más de 150 canciones de su autoría, además de la imagen repleta de alegría en los grandes escenarios dirigiendo la orquesta o haciendo los Coros.

En 1996, el presidente de República Dominicana, Joaquín Balaguer le otorgó La prestigiosa medalla presidencial de honor; en 1997 le fue entregado el Bobby Capó Life Time Achivement Award, otorgado por el gobernador de Nueva York,George Pataki; en noviembre de 1998, fue incluido en el Internacional Latin  Music Hall of Fame; el mismo año fue declarado Gloria  de la música nacional y afro antillana por el  Senado de la República Dominicana, Yo soy la salsa el documental  que lleva su nombre fue  dirigido por Andrés Van de Horst y se estrenó en el 2014 en el Festival Internacional de  Cine Fine Arts de República Dominicana en un homenaje que se le rindió Al gran maestro Johnny Pacheco.

Gracias a él disfrutamos del Agua del clavelito, el
Faisán en la voz de Héctor Casanova, La dicha mía en la voz de Celia Cruz y el Rey de la puntualidad y Mi gente con Héctor Lavoe, Guaguancó pa´´ el que sabe y Catalina la O en la voz de Pete “El Conde” Rodríguez.

Anterior LLEGÓ EL VERANO
Siguiente ¿HASTA CUÁNDO COLOMBIA?

Sin Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *