RECUERDO DE LA TRAGEDIA DEL BURRO BOMBA


Por: Manuel Medrano

“Coronel, si el ejército estuviera en Chalán, nosotros estuviéramos con ustedes, pero ustedes no están”.

El pueblo permanecía en absoluto silencio a pesar de la presencia permanente de aves canoras por sus alrededores. Los canarios y los azulejos brillaron por su ausencia; esa madrugada ni siquiera los gallos cantaron, el sol empezaba su ascenso hacia el cenit buscando coronar con calor y brillantez el día.  Nadie podía tener un pálpito de la tragedia que se avecinaba, cuando de repente se escuchó el estruendo de la explosión que sacudió todo el caserío.

El frente 35 de la Farc hizo estallar un burro bomba con 60 kilos de dinamita. Este luctuoso episodio conmovió al departamento de Sucre y la Región Caribe. Los guerrilleros liderados por alias Canaguaro, provocaron la explosión e hicieron que las Fuerzas Militares salieran en estampida del territorio de los Montes de María, dejando desamparada a la población. Una vez más los subversivos se habían salido con la suya.

Era el 14 de marzo de 1996 a las 7:30 de la mañana, día en que sucedió la tragedia en Chalán, municipio del departamento de Sucre, con 3 mil quinientos habitantes en esa época, a hora y media de Sincelejo. Un hecho sin precedentes en la historia de la Región Caribe.

Fueron sentenciados a 26 y 40 años de prisión según investigación de la época, guerrilleros de los frentes 35 y 37 de la Farc. Después de haber llegado a Chalán, cogieron un burro, lo cargaron con 60 kilos de dinamita y lo soltaron frente de la Alcaldía municipal, operaron la explosión a control remoto para ocasionar la tragedia.

20 años después un guerrillero conocido con el alias de Tulio que estaba detenido en la cárcel las mercedes, en Montería, Departamento de Córdoba y Gilberto Jiménez Borja, alias Rafael, fueron condenados y sentenciados: uno a 26 años de prisión y el otro a 40 años.

Pocos días después del cruel episodio conocido como «El burro bomba de Chalán», el General del Ejército, Harold Bedoya, convocó a un Consejo de Seguridad ampliado, en las instalaciones del BAFIM-Corozal, con presencia del gobernador Héctor Pérez Santos, y Álvaro Martínez Buelvas alcalde de Chalán y demás alcaldes de los Montes de María, diputados, concejales y algunos líderes comunales de la zona, los que hoy se conocen como defensores de los Derechos Humanos. En su intervención principal el General  Harold Bedoya, se vino lance en ristre contra la sociedad civil, acusándolos de ser auxiliadores de la guerrilla, porque no tenían el valor de denunciar las acciones delincuenciales de ésta. El discurso fue extenso, pero muy firme y fuerte en la medida en que avanzaba. En esas un campesino de la vereda del corregimiento de Naranjal (Los Palmitos), cansado de las acusaciones del militar, se levantó y lo interrumpió, “¡Coronel –le dijo (en su mente el grado de General no existía)–, me llamo Ciro, nosotros no somos auxiliadores de la guerrilla. Lo que pasa es que si en la zona está la guerrilla, tenemos que estar con ellos, porqué si no lo estamos nos matan, sí están los paramilitares tenemos que estar con ellos, porqué si no lo estamos nos matan y sí en la zona estuvieran ustedes con toda seguridad estuviéramos con las fuerzas militares, pero cómo ustedes no están”. Ahí terminó el discurso del General Bedoya se quedó perplejo, y le puso punto final a su agresiva intervención.

Según me contó el exgobernador de Sucre Jorge Barraza Farak, quien en ese entonces era diputado de la Asamblea departamental, y hoy en día está proyectando hacer un trabajo investigativo sobre la violencia y la paz en los Montes de María, después del atentado en el cual se activó el burro bomba con explosivos, ocurrieron varios hechos que aterrorizaron a la comunidad montemariana y alejaron la Fuerza Pública, comenzando por la Infantería de Marina. Solo hasta el 17 de octubre del año 2002 con la muerte del Sacerdote del municipio de Chalán, retornaron las Fuerzas Pública, empezando por la Infantería de Marina.

“Por aquí pasó el hombre con el burro. Era alto, con sombrero de concha, camisa manga larga, pantalón y botas hasta la rodilla, y estaba acompañado por un joven mono, de suéter rojo, a quien le dijo que se llevara el burro para arriba, donde estaba el comando”, cuenta Elvira Montes, nativa de la región, quien asegura que los guerrilleros le dijeron a grito: «Ahí se los dejamos para que se los Coman”.

Es preciso recordar los nombres de las victimas del Burro bomba en Chalán, cuando el próximo mes de marzo de este año 2021 se cumplen 25 años de la tragedia donde perdieron la vida el comandante de la estación, Fernando Luis Carrascal Mendoza, de 38 años, de Momil, Córdoba; José Ramírez Montes,31 años, de Barranquilla; José Déider Díaz  Paternina,26 años, de San Antonio de Palmito departamento de Sucre; John Alexander Julio Buelvas, de 29 años, de Cartagena; Arístides Barrios Álvarez de 29 años, de Corozal, Sucre; +-*Jesús Restrepo Mendoza,31 años, de Barranquilla; Samuel Días Julio,25 años, de Sincelejo, y Heberto Fernández Rodríguez, de 36 años, nacido en Calamar, departamento de Bolívar. 164 familiares de la víctima solicitaron a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, que radique la solicitud de medidas cautelares a los bienes entregados por las Farc, para que sean reparados integralmente, indemnizándolos de manera material.

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