NADA SE LES ESCAPA


Por: Manuel Medrano

 “Si nosotros no destruimos la corrupción, la corrupción destruirá hasta lo más sensible del Estado”.

La corrupción se ha ido atragantando en la exuberante garganta del sistema, gracias a una gula feroz y desmesurada estimulada por la avaricia. No alcanza a digerir lo que se traga, cuando ya están engullendo en el paladar grandes cantidades de todo lo que tenga que ver con contratos estatales provenientes de los departamentos y municipios más recónditos y más pobres que caen bajo el imperio de los carteles que se han organizado para enriquecer a sus capos con los recursos provenientes de las Regalías, del Sistema Nacional de Participación y la Ley 100.

Se han convertido en verdaderos depredadores, ante la mirada atónita de una comunidad que, a pesar de lo recurrente y evidente de las huellas que van dejando las denuncias en la prensa y hasta detenciones por parte de la Fiscalía General de la Nación, observa cómo siguen actuando las mafias de narcotraficantes que se reproducen y se multiplican por todas partes. No hay poder humano que pueda impedir su expansión y crecimiento. En su afán por acumular dinero, atropellan niños, padres de familia y todo el que trate de impedir la actividad delincuencial de los nuevos carteles. Es el caso del cartel que se acaba de descubrir en la ciudad de Bucaramanga, donde los estudiantes que resultaron beneficiados del Plan de Alimentación Escolar (PAE), durante un año estuvieron consumiendo carne de burro y caballo en sus raciones alimenticias. Resulta que un comerciante de nombre Fernando Trujillo Gómez, apodado el Padrino, que en asocio con otros individuos comercializaban caballos y burros enfermos o muertos en la Región Caribe, los transportaban hasta Bucaramanga donde lo sacrificaban y sometían la carne a un tratamiento químico con el cual alteraban la contextura para hacerla más blanda y cambiarle el color. Lograban comercializar semanalmente entre 2000 y 2500 kilogramos de carne a los operadores del PAE en Bucaramanga y Santander. Este hecho ocurrió entre los años 2018 y 2019, representándoles ganancias superiores a los 500 millones de pesos.

La Fiscalía de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputó a Fernando Trujillo Gómez los delitos de corrupción de alimentos en concurso homogéneo en 18 oportunidades, fraude procesal y falsedad en documento privado, presentando como evidencia los audios de una conversación entre Fernando Trujillo Gómez, procesado, y sus cómplices, donde “pedía inyectar la carne con mas químicos porque quedaba muy dura y en los colegios no la podían cocinar”.

Hace 2 años la Contraloría General de la Nación entregó un panorama desolador sobre el PAE, según la Contraloría en el programa para alimentar a los estudiantes de los colegios más pobres del país con el propósito de garantizar su acceso a la educación, encontró 154 hallazgos de responsabilidad fiscal, que suman pérdidas de 84 mil millones de pesos dilapidados por la corrupción, las malas administraciones de recursos y sobrecostos.

Los exgobernadores con procesos por estos casos son José Castillo, de Arauca  quien tiene tres procesos por más de 6.367 millones; en el Cesar Luis Alberto Monsalve, a quien se le imputaron cargos por el desvío de 630 millones de alimentación escolar; en la Guajira a José María Ballesteros Valdivieso, contra quien hay dos procesos por más de 16.339 millones; en Santander, Richar Alfonso Aguilar,   quien actualmente es  Senador de la República, con un proceso en su contra por 3.923 millones de pesos; en Caquetá se investiga a Álvaro Pacheco Álvarez y en el Amazonas, Carlos Arturo Rodríguez Celis.

En 17 procesos por irregularidades en el PAE, que se llevan en 11 departamentos, se han imputado cargos por el desvío de 7 mil millones de pesos. ¿Qué puede haber más grave que robarse la plata destinada a darle alimento a 8 millones de niños pobres? Cuestionaba la Contraloría General de la Nación.

Solo dos condenas se habían dado sobre los procesos adelantados en 2016, a través de la estrategia llamada Bolsillos de Cristal del Fiscal Néstor Humberto Martínez, condenando al Zar del PAE, German Trujillo Manrique a 36 meses de cárcel y al pago de una sanción de 562 millones de pesos.

El PAE consiste en el suministro organizado de un suplemento nutricional a los niños y adolescentes en todo el territorio nacional matriculados en el sistema público que rige desde 2002. Su objetivo principal es contribuir con la permanencia de los estudiantes en el sistema escolar y aportar, durante esa jornada, macronutrientes y micronutrientes para fomentar estilos de vida saludables y mejorar la capacidad de aprendizaje de los niños. El PAE no ha podido operar con trasparencia porque a la corrupción nada se le escapa ni siquiera la alimentación de los niños más vulnerables.

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