Los negroides (ensayo sobre la gran Colombia)


Fernando González Ochoa (1936)

Por: Eugenio Antonio Calderon Barreto

El maestro Fernando González empieza a narrar en esta obra, la importancia de los países que conformaron la confederación de la gran Colombia; Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.

En el primer país que conformó la unidad de Estados que es Colombia, el autor manifiesta que dio importantes juristas importantes en el desarrollo de la justicia en aquella época, como es el caso de Francisco De Paula Santander, considerado el “el hombre de las leyes”. Venezuela dio personajes importantes en el desarrollo de los derechos universales, como el desarrollo de las libertades individuales, libertad políticas y sociales; es decir, de la libre autodeterminación de los pueblos, el derecho a la democracia. Estamos hablando nada más y nada menos que del “Libertador” Simón Bolívar, un personaje muy importante en el desarrollo de las primeras democracias en Latinoamérica, pues fue este quien liberó a los criollos de la opresión de la corona española, de las garras de Fernando VII y la santa inquisición española.

El maestro González, expresa la necesidad de los pueblos latinoamericanos, y es la necesidad de imitar la individualidad de los pueblos indígenas, cuando en la obra el filósofo antioqueño empezó a manifestar la necesidad de todo el pueblo colombiano de imitar a la comunidad antioqueña, donde en esa época el departamento de Antioquia era muy prospero, donde sus descendientes era producto del pueblo judío y vasco, y es ahí donde nace el pueblo paisa, su cultura, sus valores y costumbres. Su preocupación que veía acontecer en Colombia era la llegada de inmigrantes árabes y europeos, que llegaron a las costas colombianas, donde esta consecuencia iba ir matando la individualidad de los pueblos indígenas. Cuando González Ochoa habla sobre Ecuador, dice que era un territorio muy particular porque allá si existía la individualidad de los pueblos indígenas, que era el sueño de Bolívar y que tenía un expresidente que, si representaba el verdadero Bolivarismo, nada más y nada menos que el expresidente Velasco Ibarra, que tuvo que radicarse en territorio colombiano, más exactamente en el municipio de Sevilla, Valle por un problema de corrupción en su país por lo que fue perseguido judicialmente.

Por último, habló sobre la Argentina y los Estados Unidos, donde afirma que el país sureño es uno de los mas industrializados, gracias a la inmigración europea, pero que no todo fue color de rosa, pues este movimiento o desarrollo social trajo como consecuencia la muerte de la individualidad de los pueblos indígenas en la Argentina. Finalmente habló sobre el país del norte, dice que gracias a los Estados Unidos, a los que vulgarmente nosotros los latinos nos referimos como los “YANKEES” o “IMPERIO YANKEE”, donde esta expresión era algo totalmente fatal decirla, ya que gracias a Ellos, más bien por su doctrina Monroe América nos salvó de la colonización europea, puesto que si no fuera por esa doctrina, Benito Mussolini hubiera invadido a Latinoamérica como lo hizo en África del norte. Esta obra es muy importante porque refleja la identidad de nosotros los latinoamericanos, nuestro acervo cultural, la idiosincrasia de esta, para reflexionar dice que nosotros los colombianos somos la mezcla de tres razas; Blanca, negra e india, y que esta ultima es la más importante porque es nuestra identidad y nos representa como nación, país y cultura.

 

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