GENERACIÓN DE IDIOTAS


Por Manuel Medrano

Con el advenimiento de la aplicación de las nuevas tecnologías en todas las actividades que realizamos, los seres humanos hemos ido cayendo en una especie de sedentarismo mental deliberado, aun cuando quienes parecen salir más afectados son los estudiantes de educación media y los universitarios, que son quienes necesitan ejercitar más sus mentes para desarrollar el conocimiento, la inteligencia y la creatividad. Resulta que todos salimos damnificados por ese paso evolutivo en el avance de una sociedad, que se autoproclama ultramoderna; pero atrapada por los vicios, las adicciones y por las falencias a las que parece condenada para siempre.

A pesar del desarrollo de las grandes ciudades y los grandes avances científicos en todos los campos, la inmadurez de la raza humana no tiene comparación. Por esa razón cuando entramos a filosofar acerca de quiénes somos, en medio del contexto de lo que conocemos como Universo, siendo honestos tan solo somos gente que habita en un submundo de primates. Muy a pesar del desarrollo de las grandes ciudades, donde se evidencia un avance sólido, la inmadurez de la raza humana parece no tener comparación; imbuidos por los prejuicios sociales y la lucha por la competitividad, nos hemos convertido en grandes depredadores ambientales y sociales, seres violentos, compulsivos y atolondrados, pero orgullosos de creernos los seres más inteligentes de todo el Orbe

La primera vez que me encontré con la frase de Albert Einstein donde expresa: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad; el mundo solo tendrá una generación de idiotas”.  Tuve mis dudas de que llegase a tener razón el gran Genio ganador del Premio Nobel de Física 1921. Pero cuando veo a la especie humana en los teatros, todos con celulares en mano, más concentrados en grabar las presentaciones de los artistas o a los conferencistas, o trasmitiendo por Facebook Lite, en vez de disfrutar o contemplar el arte en toda su magnitud, quedando en evidencia ese deseo de ser protagonistas en vez de sentir el éxtasis de ser el receptor sin límites de las expresiones artísticas.

Hay quienes van conduciendo su auto más aferrados a sus celulares de alta gama que al volante trasmitiendo la paisajística y las curvas del camino.  Lamentable y conmovedor leer la noticia de que un joven se ahogó en el mar mientras sus compañeros estaban más preocupados por grabar su agonía que por ayudarle a salvar su vida.

Ahora todos peligrosamente nos hemos transformado en reporteros y vamos tomando fotografías por doquier, de toda clase de accidentes para montarlas en las redes sociales. Y la nueva generación de robots inteligentes que la industria y los científicos que fracasaron con el proyecto de fabricar un hombre robotizado para seguir con la esclavitud moderna, ofrecen ahora robots inteligentes y hasta muñecas que hacen el amor. Con razon los Científicos de la Nasa andan buscando otros planetas con características similares al nuestro. A lo mejor para tener a donde migrar después que como buenos depredadores hayamos terminado de destruir un hogar que no fuimos capaces de cuidar y proteger. Un amigo me contó que un padre desesperado cuando se reunía con sus hijos y sus nietos, por el aislamiento que generaban los celulares entre ellos, tomó la decisión el día de su cumpleaños de parase en la puerta de su residencia con una mochila y le fue quitando el aparato a cada uno de ellos; claro está, quien no lo entregaba no entraba a la fiesta.

Definitivamente hay que buscar la forma de aplicar la reingeniería ciudadana y que quienes administran nuestros municipios se esfuercen formando individuos que practiquen la cultura ciudadana y la cultura política, capacitándolos para que se blinden de las nuevas tecnologías sabiéndolas utilizar para beneficio común y evitar ser atrapados por las adicciones que arrastran con su poder enfermizo.

Hay que visibilizar una estrategia para que la sociedad recupere el sentido común y empiece a vacunarse contra la grave adicción que generan las nuevas tecnologías. Según los especialistas esta adicción puede llevar a las personas a sufrir depresión, nerviosismo, inestabilidad, pánico y poco interés para interactuar con otras personas.

En Estados Unidos, China e Inglaterra existen clínicas para atender esta patología desde el 2009, donde son atendidos jóvenes entre 18 y 36 años y existen clínicas para niños adictos a Internet.

Nota: Algo grave está pasando en los países desarrollados como Japón, las mujeres se quejan porque sus maridos no tienen relaciones íntimas con ellas y los jóvenes prefieren las muñecas sexuales. Peor aún, la tasa de suicidios ha aumentado en 80 personas diarias. ¿Qué está pasando?

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