EL RENACER DE UNA ESPERANZA


Por: Manuel Medrano

Quienes tuvimos el privilegio de abrir los ojos a la orilla del mar, en el Golfo de Morrosquillo, y caminar desde niños por sus calles pletóricas de arenas blanca y habitar sus casas humildes de bahareque pudimos ver poco a poco como los antioqueños fueron llegando en manadas y colonizando los sectores más cercanos a las playas de Tolú y Coveñas. Primero llegaron como turistas que se metían todo el día en las aguas azules y cristalinas de ese mar inmenso, transformando, por supuesto, el comportamiento de los nativos que vivían de espaldas al mar y tan solo lo utilizaban para la pesca, pero arrojaban la basura y las mortecinas en ese escenario tan provechoso para la comunidad.

Después arribaron los hoteleros, confiados en que la belleza paisajística atraería un flujo turístico nacional ávido de sol y playa y de conocer el Archipiélago de San Bernardo y sus islas más emblemáticas, como Múcura, Tintipán, sus fantásticos canales, y el islote la isla más poblada del mundo.

Empezamos a esperar la transformación del territorio costero desde entonces, y la esperanza se creció cuando aprobaron la Ley de Regalías que permitía la llegada de recursos directos para los puertos exportadores de petróleo; pensamos que Coveñas se convertiría en el estandarte del desarrollo junto con Tolú y San Onofre, pero esos sueños se frustraron y se convirtieron en una verdadera pesadilla. Los alcaldes con sus áulicos perversos, dilapidaron los recursos y los paramilitares también vinieron por su parte, dejando horribles cicatrices en el tejido social; ahora cuando todavía está fresca en la memoria de los nativos el acto de posición del presidente Iván Duque Márquez en La Base Naval de Coveñas, en una actitud que sin duda alguna nos visibilizó a nivel nacional y con la firma del Pacto por el Gofo de Morrosquillo con el gobernador de Sucre Héctor Olimpo Espinosa Oliver y su homólogo de Córdoba Orlando  Benítez Mora y Ocho alcaldes más; evidentemente el  optimismo se oxigena en medio de la desesperanza.

Según lo ha anunciado el gobernador de Sucre recientemente se trata de un hecho histórico, donde resultarán favorecidos más de 340 mil habitantes de 8 municipios con inversiones de alto impacto económico y social en los sectores de agua potable, salud y educación; al igual que infraestructura portuaria y aérea. El Pacto Territorial Golfo de Morrosquillo es un plan estratégico de inversiones para los próximos 5 años concertado entre el Gobierno Nacional, las gobernaciones de Sucre y Córdoba junto con los alcaldes de 8 municipios, lo que permitirá la reactivación de la economía regional y la generación de bienestar y empleo en los municipios de Coveñas, Tolú, Toluviejo, San Onofre, San Antero, Lorica, San Bernardo del Viento y Moñitos. Por su parte la empresa privada se estará vinculando al cofinanciar iniciativas en hotelería, infraestructura digital y servicios turísticos.

Se trata de potenciar al Golfo para convertirlo en un escenario competitivo capaz de atraer un turismo de mayor poder adquisitivo.

Al respecto, el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP) Luis Alberto Rodríguez dijo: “El Pacto Territorial Golfo de Morrosquillo es un pacto de equidad, la legalidad y el emprendimiento. Estamos saldando una deuda con una región que, a pesar de tener un enorme potencial en recursos naturales y una privilegiada ubicación geográfica, registra un enorme rezago en servicios públicos, salud y educación”.

Tiempos de cambios se avecinan para el departamento de Sucre y por fin empezará a acariciar la posibilidad de desarrollo liderado por una inversión que puede llegar a sobrepasar los dos billones de pesos.

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